Número de documento 392. Carta de Rubén Darío a Manuel S. Pichardo
Ver datos completos ↓
- Tipo
- Documentos de archivo
- Autor
- Darío, Rubén, 1867-1916
- Idioma (código)
- spa
- Cobertura espacial
- Madrid
- Colaborador
- Pichardo, Manuel S.
- Extensión
- 26,5 x 21 cm
- [3] h.
- Identificador
- ARD/392
- Miniatura
- https://patrimoniodigital.ucm.es/r/thumbnail/967111
- Signatura
- Carpeta 2/392
- Idioma
- Español
- Europeana Type
- TEXT
- Europeana Data Provider
- Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid
- Transcripción de
-
Documento 392
Serrano 27
Madrid 11 Diciembre 1908
Particular, é íntima
Sr Don Manuel S. Pichardo
Habana
Mi querido gran poeta:
Desde hace tiempo quería escribirle y desde luego enviarle algunos trabajos, para “El Figaro”; pero un sinnúmero de cosas poco gratas me han tenido imposibilitado para toda suerte de trabajos intelectuales.
Imaginese Vd, mi querido amigo, que he tenido que sostener asperas luchas contra enemigos viejos y nuevos que con intrigas vagas y modos miserables me procuran hacer la guerra desde París y Nicaragua. Asi es que por un lado están los que no me perdonan mi nombre, y por otro los que no me perdonan mi puesto.
A tanto han llegado estos últimos, que casi he estado en ciertos momentos resuelto á poner mi dimisión y á dejar esta Legación, muy modestamente pagada y que solo me ha acarreado disgustos. Yo creí que vendría con ella á descansar y me ha pasado todo lo contrario; pero sobre todo son las mezquindades de mis enemigos las que me han hecho casi enviar mi renuncia porque en nuestras repúblicas americanas la intriga persistente suele casi siempre triunfar y yo no soy hombre de tales bregas.
Asi es, mi querido Pichardo, que esto le explicará á Vd mi silencio y mi falta de cumplimiento.
Yo he resuelto seguir en mi puesto, únicamente por no dejar satisfechos á los que desean ansiosamente mi retiro. Cuando viene Vd á España? Tengo grandísimos deseos de verle; y un nuevo viaje, seria para Vd una nueva cosecha de laureles.
Mucho me apena la muerte de nuestro pobre Carretero y ahora acaba de desaparecer el pobre Nogales, que era un espíritu de verdadero valer.
Aquí hago una vida, se puede decir que aislada, pues por un lado soy poco mundano y por otro casi no veo á ninguno de los colegas de la literatura activa.
Procuraré enviarle pronto algo.
Le manda un cordial abrazo y queda su muy de veras amigo y admirador - Derechos
- Seminario-Archivo Rubén Darío
- Licencia de uso
- CC BY-NC-ND 4.0
- Fecha de creación
- 1908-12-11
- Formato
- image/jpeg


